Contás qué pasó
Por WhatsApp, por teléfono o en el estudio. No hace falta que sepas cómo se llama tu problema.
El estudio
Podríamos haber crecido, tomar más causas y poner gente a atender el teléfono. No lo hicimos por una razón sencilla: en el momento en que el cliente deja de hablar con el abogado que firma su expediente, el servicio empeora aunque el juicio se gane.
Acá la reunión la toma el abogado, el escrito lo redacta el abogado y la llamada para contarte cómo salió la audiencia la hace el abogado. No es una virtud abstracta: es lo que hace que nadie te diga "lo tengo que consultar y te aviso".
Honorarios
Es la pregunta que todo el mundo tiene y que casi nadie se anima a hacer en la primera reunión. Así que la contestamos sin que la hagas.
La primera charla sirve para saber si tenés caso. Te decimos qué se puede hacer y cuánto sale antes de que contrates nada.
Antes de empezar el trámite se firma un convenio de honorarios: monto, forma de pago y qué incluye. Te queda una copia.
Hay asuntos que se pactan por etapa, otros por resultado y otros por trámite fijo. Se elige el que te conviene a vos, y se explica por qué.
Aparte de los honorarios, todo juicio tiene gastos propios —tasa de justicia, aportes, oficios, peritos—. Se aclaran desde el principio, para que el número que tenés en la cabeza sea el número real.
Antes de venir
Si tenés los papeles, la primera reunión rinde el triple: se puede pasar de "veamos qué se puede hacer" a "esto es lo que vamos a pedir". Traé lo que tengas, aunque esté incompleto.
¿No tenés nada? Venís igual. Buena parte de la documentación la podemos pedir nosotros.
Forma de trabajo
Por WhatsApp, por teléfono o en el estudio. No hace falta que sepas cómo se llama tu problema.
Si no hay nada que hacer, te lo decimos ahí mismo. Si hay, te explicamos qué se pide, ante quién y en qué plazos.
Antes de empezar. Cuánto, cuándo y qué incluye.
Cada movimiento importante te lo contamos, aunque sea para decirte que el juzgado todavía no resolvió.
Primer paso
Una consulta no te compromete a nada, y es la única forma de saber si estás a tiempo.